Capítulo 2: Estrategia y táctica

    2. Concepto

111. En el IX Congreso desarrollábamos ambos conceptos:

El análisis estratégico permite ubicar los grandes rumbos en el análisis profundo de la realidad y las condiciones en las que se actúa: la estrategia marca un camino y señala todos los obstáculos que aparecen en él. La estrategia no trata de las grandes definiciones teóricas, mucho menos ideológicas, que pueda sostener la organización que hace el análisis estratégico. La estrategia marca los grandes objetivos y los grandes rumbos, las resistencias que aparecerán y las contradicciones, así como los elementos a favor, los aliados que acompañarán, parcial o totalmente, la gran marcha por los cambios”.

La estrategia marca los grandes objetivos y los grandes rumbos, las resistencias y las contradicciones, así como los elementos a favor, los aliados, los que acompañaran, parcial o totalmente, la gran marcha por los cambios. La táctica, entonces, es la que permitirá recorrer el camino hacia los grandes objetivos, superando los obstáculos y venciendo las resistencias, encontrando los aliados y uniéndolos en ese largo camino por las transformaciones anheladas”.

La táctica es el día a día de las organizaciones políticas y si no está clara y no es adecuada, cotidianamente nos podemos estar alejando, o nos pueden estar alejando, de los objetivos y los rumbos estratégicos. La confusión táctica, aun cuando se aporte desde afuera, nos aleja de la estrategia. La táctica falla en la medida en que nos falta fuerza organizativa para poder actuar más allá de las acciones de gobierno”.

Contenido estratégico de la consigna “Por la Liberación Nacional y el Socialismo”

Dicha consigna expresa una concepción estratégica que implica un rumbo, un objetivo que es la lucha por una sociedad diferente: una sociedad socialista. Donde no esté presente la explotación del hombre por el hombre.

Ese es el gran objetivo en el largo plazo. Nosotros no pensamos que administrar bien el capitalismo sea el objetivo. Luchamos por una sociedad diferente, con otras relaciones de producción, con otras formas de distribución y, sobre todo con otro sistema de valores, donde la persona esté no en función del yo sino del nosotros”.

Nuestra estrategia

En esta estrategia hacia el socialismo definimos tres etapas o fases:

    a. La actual que en el VI Congreso definíamos como de “Refundación Nacional”;

    b. La “Liberación Nacional como proceso de acumulación” y

    c. La “Construcción de una sociedad socialista”.

Cuando decimos etapas o fases no queremos decir “primero esto, luego aquello y después lo otro”. Es un dibujo para entender que la marcha hacia el socialismo implica un largo camino de acumulación en el cual no hay un modelo predeterminado. Simplemente queremos expresar que para lograr el objetivo estratégico, deberemos transitar y resolver en el largo plazo la contradicción que nos opone a un sistema que conduce al mundo a la barbarie y a su destrucción. Que debemos unirnos con nuestros hermanos de América Latina en una lucha de liberación nacional y que debemos transitar correctamente esta etapa junto a nuestros aliados”.