Capítulo 3: El MPP

    5. Política de alianzas

183. En las resoluciones del congreso anterior decíamos que “comúnmente confundimos los conceptos de: acumulación, alianzas políticas y acuerdos electorales. Dándole el mismo significado y por ese camino terminamos exigiendo a aquellos que son nuestros aliados o con los que tenemos acuerdos puntuales o electorales, que asuman nuestras definiciones como propias, generando confusión entre quienes participan de la alianza o el acuerdo.

Los acuerdos o las alianzas se realizan entre identidades diferentes, sean estas diferencias de carácter económico, social, cultural, político o ideológico pero aún con estas diferencias pueden existir objetivos comunes que permitan la sumatoria de fuerzas en esa diversidad”.

Cuando acumulamos aumentamos nuestra fuerza entre iguales, que pasan a formar parte de nuestra organización o que si bien siendo organizaciones diferentes comparten los mismos objetivos estratégicos.

En cambio, cuando establecemos acuerdos o alianzas también incrementamos nuestra fuerza, pero con distintos. No repetimos la misma identidad, sino que reconocemos identidades diversas, con las cuales, puede haber circunstancialmente concordancia en algunos de nuestros objetivos o en caso de las alianzas, concordancias mayores en objetivos de más largo plazo o estratégicos.

El primer factor que determina un acuerdo o una alianza es entonces, la naturaleza de los objetivos propuestos, cuando estos son puntuales o tiene un marco cronológico acotado estamos hablando de un acuerdo. Puede ser una movilización que reivindique alguna necesidad postergada, un tema particular o puede ser un acuerdo electoral que permite acumular votos para obtener una mejor representación parlamentaria.

En todos estos casos los objetivos son bien concretos y acotados en el tiempo e implican un grado de coordinación y de acuerdo también acotado. Esto no quiere decir que no se pueda luego de emprender acuerdos puntuales, profundizar el grado de coordinación y emprender el camino de una alianza política.

Cuando estamos en presencia de fuerzas que tiene coincidencias mayores o acuerdos en objetivos de más largo plazo o estratégicos, es posible concebir entre estas una alianza política, basada en acuerdos programáticos y estratégicos, para el impulso de una línea política en común, en el plano político y social.

Además de estos aspectos sobre las alianzas o los acuerdos conviene tener en cuenta, que las organizaciones o sectores sociales que deciden sumar fuerza en común, deben partir de la lealtad y el respeto de lo acordado, como condición indispensable para generar la suficiente confianza, que permita la coordinación de fuerzas y que esta sea perdurable en el tiempo”.

187. Por más que en la última etapa, el “Espacio” ha sido noticia por los “alejamientos” –en función de perfilismos e intereses personales, ello no nos puede hacer olvidar la permanencia de otros muchos compañeros que siguen convencidos, o que luego se incorporaron al MPP, y creemos que sigue siendo válido –como lo definimos en el anterior Congreso: “el desarrollo del Espacio 609, sobre la base de un amplio acuerdo político que incorpore el Programa de Refundación Nacional, que lo transforme de un espacio de acuerdo electoral en un espacio de construcción de línea política y movilización en el territorio y frentes sociales. El poder de convocatoria de este espacio, no es la simple suma de las partes, sino que por el contrario, su construcción permitiría la incorporación de nuevos compañeros al trabajo político, que no sería posible convocarlos a participar desde las organizaciones integrantes del espacio por separado. A ello debe sumarse el compromiso de sus integrantes, tanto en lo electoral, en la disciplina, el financiamiento y en la organización del trabajo militante”.

El Espacio 609 fue una decisión para el crecimiento de la izquierda, y fue importante para los triunfos electorales que tuvimos, por lo que algunos casos puntuales problemáticos no nos pueden hacer olvidar de su importancia. Y no fue una herramienta que usó solamente el MPP, porque en etapas anteriores la utilizó el FA y también tuvo sus problemas, en el marco general de que fue lo que le permitió ser gobierno. No podemos entrar en el relato que cultivan los medios de que la perdida de gobernabilidad del FA es por el posicionamiento de Gonzalo Mujica, No razonaron igual cuando dirigentes blancos y colorados se aliaron con el FA.

La vigencia del Espacio 609 depende también, y en muy buena medida, de cómo implementemos su funcionamiento para evitar cometer los errores del pasado, errores que no permitieron fortalecer todavía más nuestra fuerza política, nuestra política social y sindical, y errores que también se expresaron en la conformación de nuestras listas de candidatos.