.
.
.
Casi en el mismo acto Uruguay estrechaba lazos con el Brasil de Lula, dejaba planteada la construcción colectiva -entre los miembros del MERCOSUR- de un puerto de aguas profundas en la costa uruguaya y ataba lazos comerciales de ida y vuelta con el país norteño. Priorizar la inserción en la región es el mandato del Programa de Gobierno que apoyamos los uruguayos en las urnas, lo que significa incluir al Paraguay, a Bolivia y por qué no, pensar en Chile, en Venezuela y más. Por esos andariveles transita la cancillería uruguaya.
Con la llegada a la Presidencia de José “Pepe” Mujica se abren las posibilidades de seguir profundizando el proyecto del Uruguay democrático y de país productivo. En el ámbito de las relaciones internacionales el nuevo Presidente sigue el rumbo de acentuar las políticas de integración, especialmente en el marco MERCOSUR y en lo regional de UNASUR. Para eso se aprovechará la muy buena relación personal de Pepe con sus pares de Latinoamérica, nuestro compañero genera las confianzas suficientes para profundizar las relaciones de carácter estratégico que nuestro país necesita.
La actitud política en lo regional del gobierno está pautada, como primer elemento central, en la defensa del interés nacional pero definiendo que la defensa de ese interés nacional, en nuestras circunstancias y en nuestro tiempo, debe ser hecha en la forma más inteligente posible, tratando de subrayar la necesidad de no sólo de ver el hoy, que es obvio, que es inmediato, estar allí, sino que además vislumbremos siempre quedar lo mejor parados posible hacia el futuro, contestándonos permanentemente esta pregunta: ¿cómo nos irá mañana con cada uno de los pasos que damos hoy?
Por eso Mujica destacó la importancia de la Argentina para Uruguay: “Mas de una vez he afirmado que si somos hermanos, en realidad nacimos de la misma placenta, y por lo menos el 15% de los uruguayos que hay arriba de la tierra viven en la Argentina, que es el único lugar en el mundo donde los uruguayos no se sienten extranjeros”.
También en pos de los objetivos nacionales, el compañero Pepe planteó la importancia de trabajar y cooperar con Brasil, es así que en la audición radial del 30 de marzo de 2010 expresaba: “Todos sabemos los nudos de nuestra historia, las idas y venidas, pero todos, por poco que conozcamos, sabemos que con sus 190 millones de habitantes y sus cuantiosos recursos, inmerso en un proceso de desarrollo que cubre prácticamente todos los frentes de la actividad humana, con una notoria participación creciente en el comercio y en el quehacer mundial, obviamente no debería ningún uruguayo dudar de lo que significa Brasil en todos sus aspectos. Y si la inserción internacional es un elemento decisivo para la economía y la vida de las naciones, para nosotros, un pequeño país ubicado allí, en la entrada de un sistema de los grandes ríos, con una historia hija de conflictos, inequívocamente las relaciones con Brasil y con la Argentina son de carácter estratégico”.
En otro momento también planteaba: “Este pequeño Uruguay de hoy tiene la decisión política de viajar en el estribo de Brasil todo lo que pueda porque es la décima economía del mundo y está en pleno crecimiento y nosotros nos tenemos que dar cuenta y ubicarnos frente a esa realidad”
Pero la visión de integración no se recortaba solo a nuestros vecinos inmediatos y siempre en busca de soluciones a los problemas de nuestra América, tanto es así que al regreso de un viaje a Bolivia, cargado de regalos, entre ellos una copia del original del diario del Che, Pepe nos decía; “Bolivia es un país mediterráneo y obviamente la salida al mar le resulta decisiva, entre otras cosas, para su circuito económico. Es una situación difícil heredada de su historia pero tenemos que recordar que hace mucho tiempo Uruguay, como país, trató de aportar la ayuda para una salida al Atlántico tanto para Bolivia como para Paraguay y consideró que esto es una herencia positiva como actitud política y concreta que heredó este gobierno y que establece prácticamente un consenso nacional de ayudar a esos dos hermanos mediterráneos a que puedan tener una salida, en nuestro caso, por el Atlántico usando nuestra ubicación. Tal fuere la razón porque en su momento se concedieron zonas francas que están allí, en el caso de Bolivia como esperando, con poco uso, pero están allí, suscribiendo una decisión política que es lo que hoy nos importa recordar.”
Valorizando también el aporte que desde otros pueblos nos hicieron para mejorar nuestra república, le planteó el 29 de junio de 2010 a los compatriotas que: aceptaba -aunque no compartía- que muchos uruguayos rechacen al presidente Chávez, por distintos motivos. “Pero nunca nadie nos ha ayudado con un crédito a un costo tan barato. A aquellos que critican este tipo de crédito los invitamos a que consigan algo igual o mejor. Porque al 2% anual de interés y a plazos de 15 o 20 años, sinceramente, en este mundo, Uruguay no tiene posibilidades, o por lo menos nosotros no tenemos de conseguir algo parecido. Pero nunca le vamos a dar la espalda a quien sea capaz de conseguir algo tan ventajoso para el país y lo vamos a aplaudir y lo vamos a acompañar y vamos a pasar por encima de cualquier deferencia, porque el interés nacional y el interés del trabajo deben estar por encima de cualquier otra consideración. Se me podrá decir que son créditos políticos. Pues bien señores, que otros hagan política así, nosotros los vamos a aplaudir y estaremos, en todo caso, en un mundo menos egoísta y mucho mejor que el que tenemos hoy”.
|
|
|
|