La comisión tenía plazo hasta el mes de abril de este año para presentar su informe, pero la realidad es que ha sido muy difícil llegar a acuerdos en algunos aspectos, existiendo variadas propuestas y -es bueno decirlo- también variadas resistencias. Alguien comentó hace años (creemos que ante la anterior reforma, en el año 1993), que reformar el Estatuto del FA era casi tan complicado como una Reforma Constitucional.
Desde el MPP lanzamos en diciembre de 2010, como propuesta central y movilizadora, la elección del presidente del FA y de los presidentes de cada departamental, por el mecanismo de elección a padrón abierto y con adhesión simultánea. Sabiendo que esta no era la solución “mágica” a los problemas del FA, si entendíamos que abrir la puerta a la participación del “pueblo frenteamplista”, convocándolo a definir ni más ni menos que el presidente de la principal fuerza política de Uruguay, marcaba un rumbo distinto y podría ser el inicio de cambios mayores. Por suerte –aunque no sin rechazos- esta idea fue tomando cuerpo y hoy son varios quienes la apoyan.
La discusión en la comisión de reforma viene llegando a su fin; se han generado instancias para que las departamentales y las coordinadoras aportaran propuestas; pero los plazos para definir se acortan: antes de fines de noviembre, probablemente el sábado 26, el Plenario Nacional del FA deberá resolver qué aspectos del Estatuto se modifican.
En el MPP confiamos en la posibilidad de llegar a acuerdos importantes, que permitan alcanzar las mayorías en el Plenario para reformar el estatuto. Pero también somos conscientes de la necesidad de establecer cambios urgentes, por lo que de no alcanzar los acuerdos necesarios, estamos dispuestos a convocar al pueblo frenteamplista para que defina cuáles son los cambios que el FA debe implementar. Proponemos algunos ejes –pueden ser más, pueden ser menos- que creemos fundamentales para darle al FA un retorno a sus mejores características: la participación y la movilización.
• Elección de presidentes y vices. Proponemos que el PN defina hasta 5 candidatos y que en una elección con adhesión simultánea se elija el presidente nacional y cada uno de los presidentes de las departamentales. En cuanto a los vicepresidentes, proponemos definir 3 y que sean elegidos por 2/3 del Plenario, teniendo cada uno áreas y roles definidos, como pueden ser el trabajo con la estructura, el relacionamiento institucional y la atención de los gobiernos departamentales y los municipios. • Criterios únicos de conformación y funcionamiento en toda la estructura El crecimiento del Frente no fue “parejo”; se dio primero en Montevideo y en las capitales del interior, para llegar a ser hoy realmente una fuerza de carácter nacional. Y el estatuto no escapa a esta situación, teniendo aspectos que hoy dificultan el desarrollo del FA como un todo. Para muestra, un par de ejemplos: mientras que la Mesa Política Nacional resuelve por mayoría de presentes, las Mesas del interior resuelven por 2/3 de integrantes; o quizás un ejemplo más llamativo: la Mesa Política de Florida tiene más integrantes que la Mesa de Montevideo. ü Con el ánimo de ajustar la estructura a criterios comunes de funcionamiento y conformación, es que proponemos que las Mesas y los Plenarios departamentales adopten criterios únicos, tomando como eje el funcionamiento de los organismos nacionales.
• Nuevos mecanismos de democracia directa y de participación Nadie puede desconocer que el mundo y el país de hoy no son los mismos que hace 40 años, cuando se creó el Frente Amplio. La forma de relacionarnos con la política cambió y el estatuto debe atender esos cambios. Todos reconocemos que a los jóvenes – y no tan jóvenes- les “cuesta” integrarse al funcionamiento de la “estructura”, pero por otro lado participan y se relacionan “políticamente” con facilidad en otros ámbitos. Tampoco podemos desconocer el rol que jugaron “las redes” durante la pasada campaña. Tomando en cuenta estas nuevas formas de participación y apuntando a generar nuevos mecanismos de democracia, apoyamos la conformación de “comités virtuales”; la creación de nuevos mecanismos de plebiscitos internos; establecer las elecciones del FA con carácter de adhesión simultanea; y destacar el funcionamiento de las Asambleas de comités o de coordinadoras, como el lugar natural de encuentro y participación de los frenteamplistas.
• Definición de candidaturas a la Presidencia y a las Intendencias Luego de la Reforma Electoral de 1996, donde se instalaron las elecciones internas de los partidos y la definición de un solo candidato a presidente por partido, el FA ha tenido actuaciones diversas en cada instancia electoral y con criterios distintos en cada departamento. Pero lo cierto es que aquella consigna original de “un candidato, un programa” ha tenido sus matices. El estatuto establece mecanismos para definir candidatos únicos a la Presidencia y a cada Intendencia. Pero lo realizado por el FA en últimos períodos electorales no se condice con ese aspecto “estatutario”, por lo que apuntamos a establecer en el estatuto lo que hemos hecho en la realidad: establecer mecanismos para que se puedan presentar candidaturas múltiples a la presidencia y a las intendencias.
Estos son nuestros aportes a la discusión sobre la reforma del estatuto del Frente Amplio. Esperemos que –como dijimos al principio- este 2011 no sea solo el año en que el Frente discutió la reforma, sino que se recuerde como el año en que el FA modificó su estatuto para que el pueblo frenteamplista participe de las más variadas formas y se sienta actor principal del proceso de cambios que iniciamos como FA hace 40 años. Ojalá así sea.