“A la vida hay que adornarla con una causa que nos dé un motivo consciente para vivir”, definió José “Pepe” Mujica luego de recibir el título honoris causa de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Argentina, a propuesta de los estudiantes del centro de estudios cordobés.

El Paraninfo de la Universidad de la República fue el escenario de la entrega del título honorífico a José “Pepe” Mujica por parte de los docentes, estudiantes y egresados cordobeses. En la casa mayor de estudios uruguaya, el militante político y social subrayó el papel de las universidades para el futuro.

En ese sentido, dijo que los obreros de mameluco “son una nostalgia del pasado”. Por esto, indicó que los próximos trabajadores que entregarán plusvalía son los estudiantes que hoy se preparan para el trabajo calificado, quienes serán los representantes de una clase social que va a impulsar la marcha del mundo.

Por esto, promovió la vida social y política de las universidades, en especial en América Latina.

“Es hora de que las universidades comprendan que tienen la responsabilidad de ganar la inteligencia y ponerla al servicio de una América en la que pudimos construir muchos países pero nos falta la defensa de un alero común que nos dé presencia en el mundo”, dijo ante el auditorio compuesto por profesionales y militantes sociales.

También abogó por la unidad latinoamericana a partir de la integración de las academias y del conocimiento. Al momento, los latinoamericanos construimos una unidad como la fenicia: “te vendo tanto, te compro tanto”. Pero para el exmandatario, “sin la integración de la inteligencia nunca integraremos los cuerpos”.

“Cuando aparece un viejo hablando, medio como un estoico y a contrapelo de la época, con la idea de que pobres son los que precisan mucho, o pobres son -como dicen los aymaras- los que no tienen comunidad porque no tienen compañeros, parece una cosa exótica y a uno le hacen homenajes”, señaló.

Esto es, a su criterio, por a la necesidad de los seres humanos por creer en algo, en el marco de una sociedad rica y avanzada en lo tecnológico “pero que cada vez tiene menos valores”, argumentó.

“Yo no tengo la culpa de semejante soledad. Soy consciente de que soy un pretexto y lo tengo que agradecer con una pequeña cuota de vanidad que inevitablemente, como cualquier ser humano, tengo. Pero me di cuenta de que lo que cuenta es lo que queda, y lo que queda por delante es la esperanza y el compromiso y el agradecimiento a la vida por haber nacido, porque a pesar de todos los pesares, la vida debe vivirse al tope”.

“Y a la vida hay que adornarla con una causa que nos dé motivo consciente para vivir”, reflexionó.

Fueron los estudiantes quienes promovieron la designación de Mujica como honoris causa por la universidad cordobesa. El rector del centro de estudios, Roberto Rovere, dijo que la trayectoria de Pepe, su capacidad de soñar una patria grande latinoamericana, libre e independiente de las dominaciones extranjeras, lo han llevado a ser reconocido como uno de los estadistas referentes de la unidad latinoamericana”.

De la vida de Pepe, destacó su crítica a la vida en este período de capitalismo salvaje, sus políticas a favor de los más desfavorecidos, la creación de la Universidad Tecnológica, el Plan Juntos, sus ideales a favor de la paz y la democracia, el compromiso por los Derechos Humanos, sus mensajes claros y orientadores, caminos claros para perseguir esa sociedad más justa e igualitaria para todos, consideró.