Lo que empezó como una gran inversión en saneamiento terminó con una cobertura 2,7 veces menor, indicó la compañera Bettiana Díaz.
El proyecto sobre saneamiento está bajo análisis del Parlamento desde la semana pasada y, como conclusión hasta el momento, la compañera Bettiana sintetizó: «a los anuncios del Gobierno hay que sacarles el IVA».
Empezó como un anuncio con 1.000 millones de dólares en inversiones para atender a 500.000 personas, en especial hacia 120 localidades del interior del país. Terminó con una inversión de 284 millones de dólares para 60 localidades.
Es decir, explicó la legisladora, del plan inicial a hoy quedó por fuera del proyecto más de la mitad de las localidades. Y más aún de la población: ahora solo cubriría 189.000 personas.
Más de 180 millones de dólares en recortes presupuestales para OSE significaron la necesidad de buscar cómo cubrir lo que no se hizo mediante financiamiento externo, indicó la compañera.
Entre 2010 y 2019 el promedio anual de inversiones en aguas y saneamiento fue de 42 millones de dólares. Hoy está por debajo de los 28 millones. «No solo se hizo poco sino que además se recortó lo que había», agregó Díaz.
Los anuncios rimbombantes generan expectativas en la población que luego no explican cómo se aterrizan y después hay sorpresas: la gente pagará la conexión al nuevo sistema que cuesta 17 unidades reajustables y no se conoce cómo funcionarían los subsidios.
Y, finalmente, el pago de esta inversión será para el próximo Gobierno.
El Senado aprobó este martes el proyecto de ley con medidas para mitigar los efectos de la brecha de precios en la frontera.
El gobierno trabajó muy duro en la negociación sobre la desalinizadora en Arazatí, convirtiendo un problema en una solución.
“Hoy tenemos más gente presa que nunca y nadie se siente más seguro, al contrario”, indicó la senadora Díaz.
“Es inadmisible que un gobierno que le quitó los fondos al Instituto de Colonización nos venga a decir qué comprar y cómo”, señaló Bettiana Díaz.
“La situación es peor de lo que esperábamos”, marcó la senadora sobre lo que dejó la administración anterior.
“Nosotros no somos una organización que pelea por los cargos sino para tener una agenda de transformación profunda para poner al Uruguay al servicio de nuestra gente”.