Tacuarembó mate en mano

Entre mate y mate, legisladores del MPP compartieron con la gente en Tacuarembó.

La jornada comenzó tempranito. El mate caliente ayudó a combatir el frío de la madrugada. El local central del MPP fue el punto de partida. La delegación integrada por Ernesto Agazzi, Patricia Ayala, Bettiana Díaz y Alejandro Sánchez estaba pronta para emprender viaje. Llegaron con una puntualidad inglesa.

A las 9 horas, la camioneta frenaba en la puerta del local del MPP de Tacuarembó. Allí los esperaba un grupo de compañeros. No había mucho tiempo como para desayunar. Apenas pudieron pasar por el baño antes de salir a la recorrida por los medios radiales y de televisión. Los periodistas aprovecharon la presencia de los legisladores en su departamento. Preguntaron, repreguntaron sobre temas nacionales: el precio del dólar, la inseguridad, el TLC con Chile, entre otros.

En la tarde, después del almuerzo, el equipo se dividió en dos. Uno, visitó el centro Arcoíris, cuyo modelo de gestión es especial, por su participación compartida entre Estado, la empresa Lumin y la organización sindical de los trabajadores de la madera. Una hermosa casa que disfrutan 62 niños y niñas. El proyecto emplea a 18 educadoras del departamento, que están desarrollando su primera experiencia laboral. El otro grupo fue al encuentro de un colectivo de estudiantes y docentes preocupados por la creación de la Universidad de la Educación.

Pasadas las 16 horas, el equipo se encontró en la plaza central. Mientras sonaba Juntos por tercera vez, el jingle del MPP de la elección 2014, un grupo de quince compañeros comenzó a repartir materiales gráficos a los vecinos y vecinas que pasaban por allí.

De a poquito se fue acercando gente y faltando veinte minutos para las 5 de la tarde, Edgardo Rodríguez, diputado del departamento, dio inicio a la actividad, que contó con la presencia de la presidenta del Frente Amplio de Tacuarembó, Zulimar Ferreira. El micrófono estaba abierto a todo aquel o aquella que quisiera hablar. Así los participantes fueron exponiendo sus opiniones, demandas, propuestas, consultas y el encuentro se fue nutriendo de diversas miradas.

Casi sin luz natural, muchos de quienes estaban en la plaza, se trasladaron a pie hasta el local del Frente Amplio, a apenas dos cuadras de allí. Minutos antes de la hora citada, varias sillas del salón anfitrión ya estaban ocupadas. En la mesada del local, una fila de termos esperaban a ser llenados y dos compañeras estiraban una enorme masa con destino a ser tortas fritas. En círculo, entre mate y mate, el micrófono fue pasando por las manos de los y las compañeras militantes. Durante dos horas, el intercambio acompañó la reflexión y las tortas quedaron tan sabrosas que resultaron insuficientes. Maite una niña de 5 años durante la charla jugó con su muñeca hablando con ella, pero bien bajito, sin molestar. Cuando descubrió que la actividad había terminado, emocionada posó feliz junto a su padre, para la foto final.