Allá por el año 97, en una olla popular conocí el asentamiento Aquiles Lanza, que existía desde hacía varias décadas. Viví frente él muchos años, conozco el barrio y sigo vinculado; nadie me va a explicar lo que sucede allí y cuáles los problemas que el barrio tiene. Respecto a las políticas de gobierno: hay aciertos y prioridades cubiertas, y aunque continúan las situaciones no deseadas y como gobierno no eludimos nuestra responsabilidad,  puedo afirmar que he sido testigo de diferentes tipos de políticas que han sido claramente aplicadas sin poder encontrar soluciones 100 % efectivas. Pero sin ellas la situación sería completamente distinta.

Particularmente considero que hay problemas que no tendrán solución mientras el paradigma siga siendo el de vivir en un sistema que prioriza el capital por sobre el bienestar humano. Si esto no cambia, podrá solucionarse un Aquiles Lanza, pero seguirán habiendo miles.

Hoy, una de las candidatas a la Intendencia de Montevideo, la Sra. Laura Raffo y varios ediles y edilas del Partido Nacional, descubren que aquel lugar existe.

Digo descubren porque ese lugar no lo pisaban, especialmente algunos de ellos que nunca nos acompañaron cuando fuimos a buscar soluciones con las delegaciones de la Junta Departamental. Tampoco tuvimos nunca la compañía del primer alcalde del Partido Nacional en la zona, ni del segundo luego de despojar al primero, que elegantemente renuncia  por motivos de salud e índole personal. Estuvimos durante dos diciembres trabajando en la zona para solucionar, antes de la temporada, situaciones relacionadas con los residuos y nunca estuvieron.

El gobierno local municipal perteneciente al Partido Nacional nunca cumplió con sus tareas, muchas de las cuales su candidata reclama en clara muestra de desconocimiento de las competencias departamentales y municipales. Incluso desconoce el departamento de Montevideo, al cual en su discurso de presentación en el Club Cordón llamó varias veces «ciudad».

Respecto a las responsabilidades, me gustaría narrar y destacar lo sucedido en una de las recorridas de diciembre, donde el compañero Mariano Arana sufrió un malestar a causa del calor y el Edil Guillermo Kruse, al cual quiero reconocer en la responsabilidad de su trabajo, fue el único que nos acompañó y se preocupó por lo sucedido. 

El asentamiento Aquiles Lanza es uno de los tantos de la cuenca del arroyo Malvín. Allí hubo, y aún hay, asentamientos que se fueron formando desde la década del 40. Hace más de 70 años que son parte de los resultados de políticas sistemáticas y de exclusiones endémicas a través de las cuales ciertos sectores políticos y  élites condenaron a buena parte de la población a la desesperanza y la marginación física, material, cultural y espiritual.

Hoy ya varios de estos asentamientos, especialmente los más grandes, ya no existen gracias a las políticas de los gobiernos frenteamplistas.

Está claro que hay debes; eso no lo vamos a negar. Pero debemos reconocer que la zona ha cambiado radicalmente no solo por el realojo de sus asentamientos más grandes, sino por todo lo que se ha hecho en materia de infraestructura, servicios y trabajo social.

Hay más de 40 programas y mesas sociales funcionando en todo Malvín Norte. Por defensa a la actividad estatal y respeto a la gente que allí trabaja, no se puede decir que es una zona olvidada. Esa es también parte de la realidad de Malvín Norte y del Aquiles Lanza con sus fortalezas, sus crudos pasares y situaciones que deberemos seguir trabajando para resolver.

La candidata de la coalición debería tener un poco más de vergüenza: antes de caer en paracaídas a mentir de la peor manera, a hacerse la guapa con los vecinos y hacer afirmaciones falsas, debería informarse acerca de lo que se hace en el departamento y cuáles son las competencias departamentales y municipales. Además, debería preguntarse cuánto influyeron las políticas de exclusión que su familia ayudó a implantar en el Uruguay y cómo influyeron a la hora hundir a la gente en la miseria y el ostracismo. Pero por sobre todo, debería preguntarse cuánto aporta la concepción neoliberal económica que defendió desde su columna independiente y es  tan habitual  en su partido, esa que reprodujo la pobreza y con la cuál se fundaron y polularon con ella los asentamientos, que eran denominados por el ingenio popular cómo «cantegriles».

Martín Nessi. Edil departamental MPP – 609 – Frente Amplio