Nicolás Mesa: «Sin acuerdos, no hay seguridad posible»

10 de abril de 2026

En el marco de la interpelación al Ministerio del Interior, el senador Nicolás Mesa puso el foco en uno de los problemas estructurales de la política de seguridad en Uruguay: la falta de acuerdos sostenidos en el tiempo. En una intervención centrada en la necesidad de construir políticas de Estado, advirtió sobre los riesgos de la fragmentación política frente al avance del crimen organizado.

Crítica a la lógica electoral en seguridad

Mesa comenzó reconociendo el trabajo técnico presentado por el Ministerio del Interior, pero rápidamente planteó una preocupación de fondo: la tendencia del sistema político a convertir la seguridad en un terreno de disputa electoral.

“No hemos podido evitar que esto sea una competencia por ver quién tiene la frase más dura o quién logra el mejor titular”, señaló.

En ese sentido, remarcó que la Policía Nacional “no es propiedad de ningún partido político” y cuestionó la utilización del tema con fines coyunturales, lo que, a su juicio, impide avanzar en soluciones de largo plazo.

Un problema de continuidad, no de diagnóstico

El senador sostuvo que Uruguay no enfrenta un déficit de diagnóstico en materia de seguridad, sino una dificultad para sostener políticas públicas de forma consistente.

“En la seguridad no hay atajos, hay procesos”, afirmó, al tiempo que subrayó que el principal desafío es construir continuidad en las políticas.

Desde esta perspectiva, defendió el Plan Nacional de Seguridad como un intento de ordenar y proyectar estrategias basadas en evidencia, más allá de medidas aisladas.

Seguridad integral y rol del Estado

Mesa insistió en que la seguridad no puede reducirse a una cuestión policial, sino que requiere un enfoque integral que involucre a todo el Estado.

Educación, salud y vivienda fueron señaladas como dimensiones clave para abordar el problema, en línea con una mirada que trasciende la respuesta represiva. “Sin Estado no hay seguridad”, sintetizó.

Además, destacó que el plan presentado no debe entenderse como una política sectorial, sino como un desafío de todo el gobierno e incluso del conjunto del Estado.

El riesgo de la fragmentación frente al crimen organizado

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la advertencia sobre el impacto de la división política e institucional en el fortalecimiento del crimen organizado.

“Una sociedad dividida, un sistema político dividido y una policía dividida es el escenario ideal para el crecimiento del crimen organizado”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que la respuesta debe ser exactamente la contraria: más coordinación, cohesión y unidad entre los distintos actores políticos e institucionales.

El senador también hizo especial énfasis en la necesidad de construir acuerdos para enfrentar el narcotráfico, al que definió no solo como un delito, sino como una estructura de poder.

Planteó que este fenómeno exige una respuesta conjunta, que trascienda partidos y gobiernos, y cuestionó la falta de consensos incluso en aspectos básicos.

Un llamado a la responsabilidad política

Hacia el cierre, Mesa apeló a la responsabilidad del sistema político frente a la ciudadanía, subrayando que la población no espera disputas retóricas, sino soluciones concretas.

“La gente no está esperando a ver quién gana este debate, nos están mirando para ver si somos capaces de acordar soluciones”, expresó.

Finalmente, insistió en que el camino es construir continuidad y actuar de forma conjunta, advirtiendo que, de lo contrario, el avance del crimen organizado tendrá consecuencias directas sobre la sociedad.

“Si nosotros nos dividimos, ellos avanzan. Y si ellos avanzan, retrocede el país”, concluyó.

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