En la segunda edición de De ida y vuelta en radio M24, la columna del diputado Alejandro «Pacha» Sánchez, el compañero nos invita a reflexionar sobre algunos de los aspectos más importantes, aunque intencionalmente se hacen pasar desapercibidos, en torno a la discusión sobre las tarifas públicas, los costos de la energía y el recorte de la realidad que continuamente efectúa la oposición para construir un falso relato contra las empresas públicas.

Tras un breve repaso de lo que fue una semana muy especial para nuestra fuerza política, en la que celebramos los 48 años del Frente Amplio, el reencuentro con las miles de compañeras y compañeros que se acercaron desde diversos rincones del país para festejar y escuchar las palabras de nuestras precandidaturas y vivir un escenario de gran ambiente político, Pacha aprovechó para saludar a la compañera Cecilia Bottino, la próxima presidenta de la Cámara de Diputados.

Como ayer recordamos, Cecilia es la tercera mujer representante del MPP en tener esta responsabilidad, fundamental en la construcción de un país más justo e igualitario. Y la compañera asumirá el primero de marzo, pero mientras tanto, esta semana está funcionando la Comisión Permanente, el principal tema abordado por Alejandro.

La «fiebre de verano» de la oposición y los llamados a sala

A partir de dicha cuestión, el compañero eleva una serie de reflexiones en torno al rol que la oposición adopta para sacar rédito ante los medios y obtener más visibilidad en la prensa y las redes sociales que beneficios concretos para el funcionamiento político.

En este sentido, Pacha nos recuerda que esta semana hay dos llamados a sala y el compañero se refiere a una en particular que, advierte, seguramente mañana tenga gran relevancia: la Comisión Permanente en la que se llama al ministerio de Industria para discutir sobre las tarifas públicas.

Algunas cuestiones económicas sobre las que no hay que dejarse engañar…

Esta discusión sobre las tarifas es un tema que, como señala el compañero Alejandro, siempre está sobre la mesa y con el que vale la pena prestar atención: cuánto han aumentado las tarifas públicas y los ajustes salariales. Después de cada ajuste anual, que en enero establece los precios de toda la economía y los ajustes salariales, el tema vuelve a tomar relevancia. Y, sobre esto, Pacha señala importantes detalles:

«En el Uruguay, desde 2005 tenemos consejos de salarios que han permitido no solo un incremento sostenido del salario mínimo —es decir aumentar la capacidad de compra de los salarios más bajos del Uruguay—, sino que han aumentado sistemática los salarios de todas las franjas salariales y eso se hace por arriba de la inflación.

Es decir que año tras año, el poder de compra de nuestros salarios es mayor, porque si bien aumentan los precios —que es el índice de precios al consumo o la inflación—, nuestros salarios siempre aumentan más que la inflación. En el caso de las tarifas públicas, se ajustan por debajo de la inflación. ¿Eso qué quiere decir? Que, en términos reales, disminuye el peso de las tarifas públicas en nuestro salario.

Yo sé que estas cuestiones económicas pueden ser muy complejas y que muchas veces el bombardeo mediático nos lleva a decir que aumentaron las tarifas y lo único que importa es que aumentó la UTE, aumentó la nafta y que por tanto tenemos esa sensación subjetiva de que aumentaron los precios y no nos damos cuenta que también aumentaron nuestros salarios. Y la relación importante que tenemos que tomar en cuenta es si nuestros salarios aumentaron más de lo que aumentaron los precios.

Las tarifas públicas se han ajustado, como se ajustan todas las empresas de nuestro país por la inflación, pero se han ajustado por debajo de la inflación. Lo cual representa una rebaja, en definitiva, porque podemos comprar más tarifas públicas que las que podíamos comprar el año anterior, porque nuestros salarios aumentaron en términos nominales»


Como podemos escuchar en la oratoria de Pacha, esta es una discusión compleja en la que, a partir de la mencionada complejidad, la oposición también procura sacar provecho y pararse «como los defensores del bolsillo de la gente, tratando de hacernos olvidar lo que han sido sus gobiernos, sus ideas económicas y sus propuestas en años anteriores (…)».

La oposición intenta mostrarse como los grandes defensores del pueblo

Con la contundencia y la nitidez que le caracteriza, Pacha dice:

«Lo que trata de hacer la oposición es pararse como los grandes defensores del bolsillo de la gente, los grandes defensores de los intereses de la gente y tratan de golpear, de erosionar, de deslegitimar a las empresas públicas porque nunca las quisieron, porque las intentaron privatizar, porque intentaron sistemáticamente llevar las empresas públicas a la lógica del mercado. Y el pueblo uruguayo ha sido muy sabio en defenderlas».

Conjuntamente, tras una serie de reflexiones autocríticas en torno a los desafíos y las posibilidades de mejora en la relación entre la función social y la función económica que necesariamente han de tener las empresas públicas, Pacha refiere a otro de los juegos de la oposición: la construcción de relatos negativos a partir de recortes de la realidad, por ejemplo, la irracional comparación de los precios uruguayos con los de la región, una absurda e insostenible.

Los cargos de confianza en las intendencias blancas

Por último, Pacha nos deja unos datos sumamente interesantes, señalando:

«(…) además les quiero dejar un dato, para estos, ahora, convertidos en defensores de los intereses de la gente y que han largado una cruzada por un shock de austeridad para bajar el costo del estado y un elemento central que colocan en esto es la cantidad de cargos de confianza, la cantidad de cargos políticos que hay en el estado. Yo me tomé el trabajo de hacer unos numeritos y se las dejo picando para que la podamos seguir reflexionando.


Si miramos los cargos de confianza y políticos del poder ejecutivo —es decir del Gobierno nacional—, existen 208 cargos de confianza (…) para gobernar el país.


¿Pero qué pasa si miramos en donde gobierna el Partido Nacional?
Donde gobierna el Partido Nacional, que es en las intendencias municipales (en varias), y estoy tomando solo las intendencias donde gobierna el Partido Nacional, excluidas las del Partido Colorado y las del Frente Amplio, nos encontramos que tienen 319 cargos de confianza.
Es decir, en las intendencias blancas hay muchos más cargos de confianza de las que hay en todo el poder ejecutivo para gobernar el país.


Y el premio a la mejor intendencia, a la que tiene más cargos de confianza, a la que además ya sabemos que ingresa gente sin concurso, lo tiene la Intendencia de Maldonado».

La Intendencia de Maldonado cuenta con 119 cargos de confianza

Este y otros aspectos fundamentales en torno a los servicios, los costos de las empresas públicas y las hipócritas acusaciones sobre los cargos de confianza en la contundente oratoria de nuestro compañero Alejandro «Pacha» Sánchez en su espacio De ida y Vuelta, por M24.