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Entrevistado en InterCambio el expresidente de la República José Mujica, destacó que para él “no es ninguna noticia” la próxima construcción en Uruguay de la segunda fábrica de celulosa de UPM sino que apenas “es la confirmación” de una certeza vinculada a las condiciones de nuestro país.

Mujica puntualizó que “para mí no es ninguna noticia, es la confirmación. Yo nunca tuve dudas, lo único lamentable es que los uruguayos no podamos hacer un esfuerzo de esta naturaleza. No tuve dudas porque hace años vi la planta de almácigos, millones de dólares invertidos para producir plantines. No se justificaba semejante esfuerzo, un esfuerzo técnico de elegir clones, con los árboles de mayor productividad para reproducirlos después por producción vegetativa” y “cientos de personas” trabajando, si la compañía no tenía previsto construir la fábrica de celulosa en el país.

“Cuando vi eso… eso es un proyecto de largo plazo. ¿Y por qué lo hacen en el Uruguay? Hay razones de clima, tiene que ser una franja particular, y la otra opción que podían tener es hacerlo en África, en lugares de poca estabilidad, o en algunos lugares de América Latina que seguramente no les son tan estables como es el Uruguay”, analizó el líder frenteamplista.

Sobre consideraciones de la empresa, expresadas en distintos comunicados a lo largo de este proceso, acerca de variables y factores laborales, económicos y de aspectos negociados con el gobierno en torno al proyecto, evaluó que “todo eso es fuego de artificio, era tiempo para conseguir mejores condiciones. Los finlandeses, como cualquier empresario, no son carmelitas descalzas, vienen a buscar ganar, eso hay que verlo. Ahora, nosotros tenemos que ver esta otra parte: ¿nos conviene o no nos conviene?”, interrogó retóricamente al aire.

Reflexionó en torno a que “hubiera convenido que fuéramos uruguayos” los gestores y constructores de este mega proyecto industrial, “pero eso era un sueño. ¿Por qué? Porque si un país pequeño ha generado un empresariado pequeño… Somos ganaderos antes de ser país, y sin embargo, el 90% de los grandes frigoríficos del país no son uruguayos. Lo más lógico es que los grandes ganaderos fueran los dueños de los frigoríficos, pero eso, que es lo más lógico, una evolución de la economía capitalista, no se da en el Uruguay. Ni siquiera dominan los grandes ganaderos el sistema de intermediación” de la agropecuaria, ejemplificó. Es así entonces que, hasta el presente, en Uruguay “no tenemos un empresariado con el expertise de plantearse una cosa de este tipo y para pelear en ese mercado mundial. Por eso hay que abrirle puerta a una empresa de este tipo, que viene al Uruguay porque le conviene. Ahora, ¿nos conviene a nosotros? Ah, sí”, se respondió Mujica categóricamente.

En cuanto al aspecto ambiental, dijo que “esa discusión ya la tuvimos con el puente” al plantearse el conflicto con Argentina y contó que en Finlandia podía verse a “los finlandeses bañándose a 50 metros de donde salía el caño” de una fábrica de celulosa de UPM. “Son cuidadores del medio ambiente, pero no porque sean buenos” sino porque de otro modo “pierden valor en la cotización internacional de la bolsa. Cuidan el medio ambiente más que nosotros y han evolucionado tecnológicamente para cuidarlo porque también les conviene al bolsillo de ellos. Ojo si no se entiende esto, porque si fueran como las papeleras antiguas, pierden cotización en el valor de bolsa.

Entonces, seguramente que hay transformaciones en el medio ambiente, pero ningún cataclismo”, aseguró el expresidente.

En este tema “yo confío mucho más en los finlandeses que en nosotros” dado que ellos “no van a poner bosta arriba de la mesa donde comen, porque tienen mucho para ganar, lo que está en juego”. Por el contrario, “si fueran unos capitalistas chantas, de corto vuelo, buscar hacer unos mangos y dejan el agujero, (pero) estos trabajan con un sentido de largo plazo. Y además el esfuerzo tecnológico y de investigación que están haciendo” no es vano ni gratuito sino que responde a intereses y previsiones calculadas.

El entrevistado también se expresó sobre la producción de electricidad en las fábricas. “No se olviden que las dos plantas que están funcionando producen igual energía o más que el río Negro, no es poca cosa, tenemos que ver eso. Además, la celulosa es una materia prima de segundo grado, ya supone una transformación, lo que no tiene sentido es que seamos exportadores del tronquito al barrer, por lo menos vamos avanzando un paso”. Hacia el futuro, “espero que en esas investigaciones que han hecho, podamos afinar gente y diversificar mucho más la cuestión forestal”.

Recalcó la idea de que este proyecto supondrá una gran transformación y “no solo para el centro del país”. Lo ejemplificó informando que “en este momento ellos están arrendando tierras, más que comprando, para plantar eucaliptos, y están pagando los arrendamientos, proporcionalmente, por el índice Coneat más alto que se paga en el país. Quiere decir que los que le arriendan, le arriendan porque les conviene. Y eso es de largo plazo, porque no se puede plantar eucaliptos para cosecharlos mañana. Todo es de largo plazo. Desde luego, toda transformación material trae cambios, pero lo uruguayos, todos queremos más, todo el mundo quiere más ingreso, más trabajo. ¿Y cómo hacemos si no trabajamos y si no inventamos nuevos renglones?”, reflexionó.

Mujica contó después que “el país puede tener 1 millón 200 (mil hectáreas), por ahí, no recuerdo bien, de monte plantado. Dentro de poco, la cifra de la madera, de los rolos, y sobre todo de la celulosa que exportamos, en términos de valor, va a superar a los 12, 13 millones de hectáreas que produce la ganadería. Además, dijimos cosas, creímos cosas, de que los eucaliptos liquidaban el agua. Nos equivocamos, porque es cierto que consumen mucha agua, pero aumenta la penetración en el suelo cuando llueve (…) esto no lo sabíamos (…) mejora la infiltración y eso es tan importante que permite la reposición de las capas freáticas”. Lamentó que “lo hemos llegado a tratar al eucalipto de árbol imperialista, como si el tipo tuviera alguna responsabilidad de las barbaridades humanas”.

Considerando el amplio abanico de dimensiones involucradas en esta inversión, “pienso que es una diversificación de la economía y habría que trabajar mucho para adelante, desarrollar industrias complementarias nacionales, si se quiere más pequeñas, pero que le den importancia a esto”.

Asimismo “estamos hablando de una fábrica que probablemente consuma 300, 400 camiones grandes por día, entonces estamos hablando de una epopeya del transporte, son volúmenes enormes. Con respecto al medio ambiente, tranquilos, más que por los controles de nosotros, por el interés de ellos. En el mundo internacional hoy y sobre todo en Europa, estas cosas se penalizan y tienen resultados económicos desastrosos, se pierden mercados, y estas cosas ahora se empiezan a cuidar muchísimo”, razonó.

Vía: M24