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La educación está en crisis. Todo es un desastre. Gastan plata y no hay ningún resultado.’ Estas son algunas frases que se han vuelto repetitivas cuando se habla sobre educación en Uruguay. Desde los partidos de la oposición, los medios de comunicación, algunos sectores religiosos, sectores de académicos… Y este discurso se ha vuelto predominante en la opinión pública.

Pero, ¿estamos tan mal? ¿Todo lo hecho desde el 2005 fue equivocado? ¿Vamos hacia el precipicio? Nos parece que no.

Desde el primer gobierno del Frente Amplio se puso énfasis en sumar recursos a la Educación Pública. Era necesario poner dinero en un sector que los gobiernos de derecha habían olvidado. Salarios miserables, falta de mantenimiento, y abandono.

El aumento del presupuesto educativo ha permitido una serie de logros que no son para nada menores. Fundamental para mejorar salarios y condiciones de estudio. Pero no sólo eso. Se ha masificado la Educación Inicial a través de la multiplicación del Plan CAIF ofreciendo atención, sobre todo, a los sectores más vulnerables. La cobertura muestra valores históricos, alcanzando el 76% para niñas y niños de 3 años, 94% para 4 años y 99% en 5 años.

En Educación Primaria la cobertura se mantiene constante y cercana al 100% de la población en el rango etario. Se ha duplicado el número de Escuelas de Tiempo Completo, que en 10 años pasaron de 104 a 205. Fue creada la figura del Maestro Comunitario, acercando la escuela a los hogares con mayores carencias. Se ha logrado reducir el número de alumnos por maestro. Se implementó la Educación Física obligatoria y se ha extendido la enseñanza del inglés, sin mencionar los logros del Plan Ceibal terminando con la brecha digital.

En Educación Media se produjo un aumento constante de la cobertura en todos sus niveles. Se vienen multiplicando las experiencias de Liceos con Tiempo Completo, Extendido y Comunitario, llegando a 43 centros. También ofrece una amplia gama de propuestas para jóvenes con rezago, adultos con formación inconclusa, personas privadas de libertad o con discapacidad auditiva y visual. Las propuestas focalizadas ofrecen la posibilidad de retomar y culminar los estudios.

La UTU pasa por el momento de mayor demanda, duplicando su matrícula y alcanzado el número de 100.000 estudiantes. Junto a esto, la Formación Técnica ha diversificado su oferta y se ha extendido por todo el país, con más y modernos cursos.

Desde el 2017 funcionan los Centros Educativos Asociados, una experiencia novedosa que surge del acuerdo entre Primaria y la educación técnica, con el objetivo de crear pertenencia y evitar la deserción de los estudiantes. En este año el número de centros se ha aumentado a 18 en todo el país y los primeros resultados son muy alentadores.

En todos los niveles de la educación ha mejorado la cobertura, la aprobación (la escuela muestra el porcentaje de repetición más bajo de la historia y en el resto de los niveles, a un ritmo más lento, la promoción continúa creciendo) y la trayectoria educativa. Y al mismo tiempo, las brechas entre sectores económicos se han visto reducidas.

La Educación Terciaria ha abierto sus puertas a los sectores históricamente excluidos. La amplísima mayoría de estudiantes universitarios y de Formación Docente son los primeros de sus familias en acceder a la educación superior.

En la Universidad de la República el ingreso d