
Foto: Presidencia
El MIEM trabaja en nuevas reglas para la inteligencia artificial, mantiene abiertas las negociaciones por proyectos de hidógeno y prepara una ampliación de la infraestructura para vehículos eléctricos. Fernanda Cardona sostuvo que Uruguay necesita anticiparse a los cambios tecnológicos, generar nuevas capacidades y aprovehcar la infraestructura que el país construyó.
Inteligencia artificial, hidógeno, centros de datos, ciberseguridad, vehículos eléctricos. Buena parte de las discusiones que hace pocos años podían parecer lejanas ya forman parte de la agenda productiva de Uruguay. La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, repasó algunas de las líneas en las que trabaja actualmente el gobierno y planteó que Uruguay no puede competir por escala con las grandes potencias, pero sí puede prepararse, generar conocimiento, construir infraestructura y tener una estrategia propia.
«Tenemos que dar un mensaje de que estamos trabajando en el futuro», afirmó.
Inteligencia artificial: reglas claras sin quedar afuera
Cardona explicó que Presidencia coordina Uruguay Innova, un espacio de trabajo en el que participan distintos ministerios y que reúne temas como inteligencia artificial, ciberseguridad, digitalización y gobierno abierto.
El objetivo no es solamente acompañar el desarrollo tecnológico, sino también discutir qué reglas necesita Uruguay.
«Yo creo que Uruguay tiene que tener el equilibrio suficiente para establecer ciertas reglas claras de inteligencia artificial sin amputarse la posibilidad de inversiones», sostuvo la ministra.
Cardona mencionó especialmente la necesidad de discutir protecciones para niños, niñas y adolescentes, y señaló que el asunto deberá pasar también por el Parlamento.
La discusión teine dos partes, por un lado establecer límites donde sean necesarios y, al mismo tiempo, evitar una regulación que deje al país por fuera de inversiones y desarrollos que pueden generar nuevas actividades.
Uruguay no compite con China o Estados Unidos, pero tiene con qué jugar
Cardona reconoció una realidad bastante evidente, y es que Uruguay no dispone de los miles de millones de dólares que destinan Estados Unidos o China al desarrollo de inteligencia artificial.
La estrategia, por tanto, tiene que ser otra. Uruguay cuenta con infraestructura de telecomunicaciones, cables submarinos, empresas públicas y un sistema educativo capaz de formar técnicos y profesionales. Para Cardona, la tarea es utilizar esas capacidades para tener un lugar en las discusiones que vienen.
La ministra puso como ejemplo los nuevos vínculos de conectividad con Europa y mencionó incluso la posibilidad de conectarse con capacidades de supercomputación de Barcelona.
La apuesta no pasa por intentar fabricar una industria tecnológica de la escala de las grandes potencias, sino por evitar que Uruguay llegue tarde a tecnologías que van a modificar la producción, el empleo y buena parte de los servicios.
Nuevos trabajos también requieren nueva formación
Ese cambio empieza a plantear necesidades concretas en educación y capacitación. Cardona señaló que el gobierno viene conversando con UTU, UTEC, La Universidad de la República e Inefop sobre los perfiles que pueden requerir las nuevas actividades tecnológicas.
Puso como ejemplo a los tecnólogos especializados en infraestructura crítica, perfiles intermedios que no necesariamente requieren seis años de carrera universitaria, pero sí una formación específica para trabajar con conectividad, energía, seguridad y equipamiento tecnológica.
La ministra agregó otra pata, la reconversión laboral. En momentos en que algunas ramas tradicionales de la industria atraviesan dificultades, nuevas actividades pueden abrir oportunidades para trabajadores que necesiten capacitarse para cambiar de sector.
Ahí aparece el papel de Inedfop y de la educación pública. Cardona destacó que Uruguay ya tiene UTU, UTEC y la Universidad de la República como una base desde la cual preparar los perfiles que pueden demandarse durante los próximos años.
HIF sigue negociando y hay otros dos proyectos de hidrógeno
La agenda energética también tiene otra carpeta abierta, el hidrógeno. Cardona confirmó que HIF Global continúa negociando con el gobierno y que hay equipos trabajando sobre diferentes aspectos del proyecto. Pero aclaró que no es la única empresa interesada.
Existen otros dos proyectos de hidrógeno que habían comenzado a analizarse durante el gobierno anterior y que también continúan sobre la mesa.
Consultada sobre si HIF tiene prioridad frente a esos emprendimientos, respondió que no. «HIF está negociando como están negociando todas las empresas», explicó.
La decisión del gobierno, según Cardona, es intentar concretar la mayor cantidad posible de inversiones que resulten viables y cumplan condiciones económicas, sociales y ambientales.
No cualquier inversión de cualquier manera
Cardona puso sobre la mesa una condición que viene repitiendo para los proyectos de gran porte. El gobierno quiere inversiones, pero analiza qué dejan en Uruguay.
«Poder atraer y ejecutar la mayor cantidad de inversiones posibles dentro de los parámetros que estamos buscando, económicos, ambientales, sociales, que genere empleo, que genere derramente en el Uruguay», resumió.
En el caso del hidrógeno, además, hay problemas específicos que resolver.
HIF apunta a producir combustibles verdes para aviación y transporte marítimo, eso obliga a saber quién comprará ese producto, cómo será transportado y por dónde saldrá del país.
Por eso participan en las conversaciones Industria, Transporte, Ambiente, ANCAP y ALUR.
El gobierno incluso puso sobre la mesa la posibilidad de utilizar las instalaciones de la planta de Portland de ANCAP para resolver parte de la implantación del proyecto y evitar dificultades con los suelos y con la ubicación inicialmente manejada.
«Uruguay tiene que hablar de hidrógeno, no puede abandonar la discusión de hidrógeno», sostuvo Cardona.
No es sólo conseguir inversiones, hay que prepar la infraestructura
La cantidad de proyectos posibles también obliga a ordenar las prioridades.
Cada nueva industria intensiva en energía requiere generación, transmisión y redes capaces de abastecerla. Eso implica que, a medida que se concreten inversiones, UTE deberá ajustar su planificación.
Cardona planteó que ese es uno de los límites reales para avanzar con varios proyectos simultáneamente. No lo atribuyó simplemente a «burocracia», como se ha planteado públicamente. Distinguió los trámites administrativos de los estudios técnicos necesarios antes de tomar decisiones que pueden comprometer infraestructura pública durante décadas.
Los trámites, explicó, muchas veces pueden avanzar en paralelo, otra cosa es contar con la información técnica necesaria para saber si una inversión puede efectivamente hacerse y bajo qué condiciones.
Los autos eléctricos ya obligan a cambiar la infraestructura
Hay otra transformación que ya no pertenece al futuro, y son los vehículos eléctricos. El crecimiento de las ventas empezó a aumentar la demanda sobre la red de cargadores y llevó al gobierno a trabajar en distintas alternativas para ampliarla.
El MIEM conversa con estaciones de servicio para quedan incorporar carga eléctrica y sumarla a los servicios que hoy prestan a vehículos con combustibles tradicionales. Para hacerlo necesitarán, en muchos casos, nuevas conexiones y obras coordinadas con UTE.
Entre las propuestas que está estudiando el Ministerio hay una bastante concreta, y es utilizar durante la noche durante la noche los estacionamientos de los shoppings.
Cardona explicó que ya mantuvo conversaciones con cadenas de centros comerciales para analizar la instalación de cargadores que puedan ser utilizados cuando esos establecimientos están cerrados.
«Cuando el shopping estpa cerrado es una buena oportunidad para que la gente, sobre todo que esté más cercana, pueda utilizar ese parking para cargar en la noche», señaló.
La idea es aprovechar infraestructura que durante varias horas queda sin uso y, al mismo tiempo, sumar puntos de carga sin depender exclusivamente de nuevas estaciones públicas.
UTE también apunta a que más gente cargue en su casa
UTE prepara información para explicar cuáles son las tarifas más convenientes para cargar vehículos durante la noche y qué opciones existen para instalar cargadores más potentes en los hogares.
Para el gobierno, lograr que una mayor proporción de usuarios cargue el vehículo en su propia casa permitiría mejorar la comodidad y, al mismo tiempo, bajar la presión sobre la red pública.
Cardona adelanó además que se trabaja con CUTCSA y que habrá nuevas medidas vinculadas a la electrificación del transporte coelctivo.
Prepararse ahora para el Uruguay que viene
Las tres discusiones tienen escalas muy diferentes, la inteligencia artificial todavía obliga a definir reglas y capacidades, el hidrógeno busca encontrar proyectos que sean económicamente viables, la movilidad eléctrica ya está en las calles y necesita más infraestructura.
Cardona las colocó dentro de una misma agenda, Uruguay tiene decisiones que tomar hoy sobre qué infraestructura construye, qué inversiones busca, qué trabajadores forma y qué reglas establece para actividades que van a pesar cada vez más en la economía.
La tarea del gobierno, según planteó la ministra, es no esperar a que esos cambios estén completamente instalados para recién entonces reaccionar. Es empezar ahora a preparar las herramientas para que Uruguay pueda aprovecharlos.
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