Sebastián Valdomir: «El fanatismo impidió ver todas las oportunidades»

18 de agosto de 2026
Sebastián Valdomir

En el cierre de la discusión general de la Rendición de Cuentas, Sebastián Valdomir lamentó que el Parlamento no hubiera aprovechado los 40 días de trabajo para construir acuerdos sobre temas de alta sensibilidad. Destacó la unificación de las transferencias para la infancia y la reasignación de unos 46 millones de dólares dentro del Estado, y reivindicó el acuerdo que permitió viabilizar la votación.

Sebastián Valdomir cerró su intervención en la discusión general de la Rendición de Cuentas con una idea que atravesó buena parte de su exposición: después de 40 días de trabajo parlamentario, el sistema político dejó pasar una oportunidad importante para construir acuerdos y mejorar un proyecto que, a su entender, contiene prioridades compartidas por buena parte de la Cámara.

“La sensación que me queda de estos 40 días de trabajo es que nos perdimos una oportunidad enorme”, afirmó.

El diputado sostuvo que durante el tratamiento en comisión existieron condiciones para trabajar sobre “tres o cuatro temas de alta sensibilidad”, incorporar modificaciones y alcanzar acuerdos entre partidos. Sin embargo, cuestionó que factores externos a la propia Cámara de Representantes terminaran condicionando esa dinámica.

Valdomir reivindicó en ese sentido el carácter plural de Diputados, donde están representados todos los territorios y seis partidos políticos, y lamentó que esa diversidad no hubiera sido aprovechada para construir una salida propia.

Una oportunidad para mejorar una política de infancia

El principal ejemplo utilizado por Valdomir fue la unificación de las transferencias destinadas a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

El diputado recordó que el nuevo instrumento reúne políticas construidas durante distintas etapas y bajo gobiernos de diferente signo: desde las primeras asignaciones familiares hasta las herramientas impulsadas durante los gobiernos del Frente Amplio y el Bono Crianza creado en el período anterior.

Para Valdomir, esa trayectoria demostraba que existían condiciones para que el sistema político asumiera la propuesta como una construcción colectiva.

“Todos habíamos aportado a esos cuatro instrumentos”, señaló.

La Rendición propone ahora unificarlos y reforzarlos presupuestalmente, una orientación que, según destacó, cuenta además con respaldo de legisladores de diferentes partidos, que acompañarán los artículos correspondientes.

Por eso lamentó que la discusión previa no hubiera permitido trabajar conjuntamente para perfeccionar la herramienta.

El diputado defendió además el proceso de diálogo previo del que surgió la propuesta y recordó que la elaboración de políticas a partir de ámbitos externos al Parlamento no constituye una novedad en la historia reciente del país.

Más que un incremento del gasto

Valdomir sostuvo que la Rendición es “un buen proyecto” y señaló como evidencia que una cantidad importante de sus artículos contará con apoyos que van más allá de la bancada de gobierno.

Pero destacó especialmente una característica presupuestal que, a su entender, abre un camino relevante para los próximos años.

La Rendición no contiene solamente alrededor de 30 millones de dólares de incremento de gasto, explicó, sino también una reorganización interna de recursos públicos que asciende a aproximadamente 46 o 47 millones de dólares.

Para el diputado, esa experiencia puede convertirse en una herramienta para continuar revisando las prioridades dentro del propio presupuesto estatal.

“Es una enorme oportunidad que se abre para adelante de seguir ensayando este tipo de mecánicas”, sostuvo.

Sin embargo, consideró que la confrontación política terminó impidiendo que esa discusión adquiriera la centralidad que merecía.

“El fanatismo impidió ver todas esas oportunidades”, afirmó.

No votar y, aun así, permitir que se vote

En el tramo final de su intervención, Valdomir introdujo una reflexión sobre el papel que puede asumir una oposición incluso cuando no comparte el contenido de un proyecto.

El diputado recordó un antecedente parlamentario del año 2000, cuando el Frente Amplio no acompañaba cientos de artículos de una ley presupuestal pero permitió que el Senado pudiera avanzar en su votación antes de que vencieran los plazos constitucionales.

Valdomir contó que esa experiencia fue transmitida posteriormente por Lucía Topolansky a varios dirigentes de su generación como una enseñanza sobre el funcionamiento parlamentario.

“A veces no votar no es tan importante como viabilizar una votación”, resumió.

Para el diputado, una fuerza política puede rechazar un proyecto y mantener todas sus diferencias, pero al mismo tiempo permitir que el gobierno cuente con las herramientas institucionales para que una decisión sea procesada por el Parlamento.

Ese fue, a su entender, uno de los problemas que atravesó inicialmente la discusión de esta Rendición.

La confianza como condición para negociar

Valdomir cerró valorando el entendimiento que permitió alcanzar los votos necesarios para aprobar la Rendición en general.

El diputado sostuvo que toda negociación requiere un marco mínimo de confianza y afirmó que el Frente Amplio utilizó ese espacio para negociar “de buena fe” y con “razonabilidad” con quienes estuvieron dispuestos a hacerlo.

“Para negociar hay que tener confianza”, afirmó.

Reconoció al partido que terminó habilitando la votación y señaló que fue justamente esa disposición la que permitirá que la Cámara ingrese al tratamiento particular del proyecto.

Para Valdomir, después de semanas de discusiones y diferencias que ya quedaron suficientemente expuestas, el momento era dejar atrás la confrontación y tomar una decisión.

“Las razones están claras de un lado y del otro. Lo más importante es que pasemos a votar”, concluyó.

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